Cambiar de gestor de contraseñas puede mejorar tu seguridad, pero también crea un momento delicado: durante la migración existe una copia exportada y dos bóvedas que deben coincidir. La meta no es moverse rápido, sino poder demostrar que cada cuenta importante sigue accesible.
Prepara el destino antes de exportar
Instala el nuevo gestor desde su fuente oficial, crea una frase maestra única y activa el segundo factor. Guarda los códigos de recuperación fuera del dispositivo principal. Comprueba el bloqueo automático y la forma de recuperar la cuenta antes de introducir todas tus credenciales.
Haz un inventario de lo que debe viajar
Cuenta contraseñas, notas seguras, identidades, tarjetas, claves de acceso y archivos adjuntos. No todos los formatos de exportación incluyen todos los tipos. Revisa también si compartes bóvedas con familiares o equipos: una migración personal no debe romper accesos compartidos sin avisar.
Protege el archivo de exportación
Muchos gestores exportan un archivo legible sin cifrar. Realiza el proceso en un equipo actualizado, evita carpetas sincronizadas y no lo envíes por correo. Guarda temporalmente el archivo en una ubicación local controlada y cierra otras aplicaciones que no necesites.
Importa y valida por prioridad
- Comprueba el correo principal y las cuentas de recuperación.
- Prueba banca, almacenamiento y redes sociales.
- Verifica notas seguras y códigos de respaldo.
- Confirma que las direcciones web pertenecen al dominio correcto.
- Busca elementos duplicados o campos desplazados.
No cambies contraseñas masivamente durante la importación. Primero demuestra que la información llegó completa; después podrás corregir claves débiles con calma.
Ejecuta ambos gestores durante una transición corta
Mantén la bóveda anterior disponible unos días, preferiblemente en modo de consulta. Usa la nueva para el trabajo diario y registra cualquier elemento faltante. Evita actualizar una contraseña en un gestor y dejar la versión antigua en el otro.
Elimina las copias temporales
Cuando hayas validado la migración, borra el archivo exportado, vacía la papelera y revisa si quedó una copia en Descargas, recientes o copias automáticas. Si utilizaste una unidad externa, elimínala de forma adecuada o consérvala cifrada solo si forma parte de tu plan de respaldo.
Cierra el servicio anterior correctamente
Exportar datos no cancela la suscripción ni borra la cuenta. Revisa los dispositivos autorizados, elimina integraciones y decide si conservarás la bóveda antigua durante un periodo de seguridad. Antes de cerrarla definitivamente, realiza una última comparación del número y tipo de elementos.
Una migración exitosa termina cuando puedes entrar, recuperar y actualizar cuentas desde la nueva bóveda sin depender del archivo temporal ni del gestor anterior.
Errores frecuentes durante la migración
No importes varias veces sin limpiar duplicados, no borres la cuenta anterior el mismo día y no envíes el archivo de exportación a tu propio correo. Tampoco supongas que las claves de acceso, archivos adjuntos o historiales viajan en todos los formatos.
Prueba de cierre
Cierra sesión en ambos gestores, reinicia el navegador y entra únicamente con la nueva bóveda. Recupera una cuenta de prueba, crea una contraseña nueva y confirma la sincronización en otro dispositivo. Solo después elimina exportaciones temporales y decide cuándo cerrar el servicio anterior.
Fuentes oficiales consultadas
Para contrastar los pasos sensibles y las opciones disponibles, consultamos documentación oficial:
